martes, 25 de junio de 2013

Pinjas - carne a fuego lento


Al inicio de esta lectura, encontramos dos mensajes éticos que nos entrega la tradición de los escribas de la Torá. La forma y el tamaño de las letras nos hablan en forma codificada.

"Pinjás, hijo de Elazar, hijo del sacerdote Aarón, ha hecho desviar mi ira de los hijos de Israel al llevar mi venganza entre ellos, y así no consumí a los hijos de Israel con mi ira." (Numeros-Bamidbar 25:11)
"Por tanto dile: He aquí que Yo le doy a él mi pacto de Shalom." (Números-Bamidbar 25:11)

En la escritura de un Sefer Torá, es tradición escribir más pequeña la Iud de Pinjas, donde esa letra representa el nombre del Eterno. Y en el siguiente versículo la letra Vav de Shalom, se escribe partida al medio. Con estas señales, nos enseñan que la venganza de Pinjás no cuenta con la aprobación divina y que sus actos quebrantan la paz.

Encontramos en el Talmud que si Pinjás hubiera preguntado a la corte rabínica si estaba permitido matarl a Zimri y Cozbi citando la halajá (ley rabínica), la corte hubiera contestado: "La ley puede permitirlo, pero nosotros no seguimos esa ley" (Sanhedrin 82a)
Moisés de Coucy hace notar que a pesar que la parashá anterior termina con Pinjás matando a Zimri y Cozbi, la recompensa no es anunciada hasta el comienzo de esta lectura. Esto nos enseña que no debemos apresurarnos a recompensar el extremismo. Debemos esperar un tiempo para conocer las reales intenciones.

Como a veces es sabio y conveniente esperar, preparamos una receta que requiere de varios pasos, bastante tiempo y paciencia para degustar.


Hace un año: Torta de naranjas rojas a la oliva

Hace dos años:  Granola frutada

Carne a fuego lento con puerro y ciruelas

Adaptado de “Jerusalem A Cookbook” por Yotam Ottolenghi y Sami Tamimi 
No asustarse por el tiempo que lleva esta receta.  La mayor parte es una cocción lenta en el horno que  no requiere ningún trabajo del/a cocinero/a.  La cocción larga y lenta permite la combinación de diversas especies y sabores con un resultado complejo y delicioso.




4 porciones
Tiempo de cocción: 4 horas
Calentar el horno a 180°C

Calentar en una olla o sartén grande
2 cucharadas aceite oliva virgen extra

Agregar y saltear hasta que las cebollas estén doradas (10 minutos)
2 cebollas grandes (500 gr) picadas finamente (3 tazas)

Agregar y dorar
3 dientes ajo molidos

Agregar y hervir por 3 minutos
½ taza vino blanco

Agregar y llevar a hervor
1 taza caldo carne
1 lata (400 gr) tomates
2 cucharadas tomillo fresco picado
2 hojas laurel
Cáscara de media naranja
2 palitos chicos de canela
½ cucharita pimienta de Jamaica (allspice)
1 cucharita sal gruesa
Pimienta negra

Poner en una fuente de horno profunda (33 x 24 cm) y tapar con papel aluminio
La salsa de tomate
1 – 1,5 kg de carne con hueso (osobuco, rabo, asado)

Hornear en horno bajo (180°C) por 2 ½ horas – hasta que la carne se deprenda fácilmente de los huesos.   

Mientras se cocina la carne en el horno:
En una sartén grande calentar
4 cucharadas aceite oliva virgen extra

Agregar y dorar
6 puerros grandes (parte blanca solamente) cortados en rodajas de 1,5 cm

Reservar

cocinamos la carne y luego agregamos los puerros

Cuando la carne está pronta, sacar la carne con los huesos de la asadera del horno y poner en un bols grande a enfriar.  Cuando está suficientemente fría como para manipular, deshuesar la carne. Descartar los huesos.
Mezclar
La carne deshuesada (con el caracú, si usamos osobuco)
200 gr de ciruelas secas (sin carozos)
½ taza agua

En la fuente de horno donde tenemos la salsa de tomate agregar los puerros dorados.
Sobre los puerros poner la mezcla de carne y ciruelas.
Volver a tapar con papel aluminio y hornear por 1 hora más.

Servir caliente espolvoreado con una mezcla de
2 cucharadas perejil picado
2 cucharadas ralladura de limón
2 dientes de ajo picados

Acompañar con Mujadra o arroz blanco.

carne, puerros, ciruelas en su salsa




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