miércoles, 29 de mayo de 2013

Shlaj Lejá - Exploradores con granadas

En la parashá de esta semana el pueblo de Israel está en el desierto, luego de la salida de Egipto, y encontramos el relato de los exploradores o espías que manda Moshé a la Tierra de Israel para saber un poco de esta tierra a la cual se dirigen.

Son 12 los que salen de expedición y esto es lo que traen como muestra de esa nueva tierra:
"Y llegaron hasta el valle de Eshkol, y cortaron de allí un sarmiento con un racimo de uvas y lo llevaron en dos varas, y también llevaron granadas e higos." (Números / Bamidbar 13:23)
El famoso de este versículo es el racimo de uvas, en especial por la difusión y publicidad que recibe como símbolo del Ministerio de Turismo de Israel

Pero hoy nos concentramos en la granada, símbolo de la abundancia y la realeza. En muchas imágenes del Rey David se suele utilizar una corona con la forma de la corona de la granada, las mismas coronas que le colocamos como adorno a la Torá.

Hace unas semanas participé del Tikun Shavuot en Santiago de Chile, donde se reunieron con sus rabinos los amigos del Centro Comunitario Bnei Israel, la Comunidad Sefaradí y Beit Emuna. Allí aprendí con la Dra Nelly Pak que esta energética fruta, es rica en potasio, baja en Sodio, y abundantes antioxidantes (polifenoles). Tiene propiedades diuréticas y antihipertensivas, con efecto beneficioso para la salud cardiovascular y la prevención de ciertos tipos de cáncer, además de ser un excelente aliado para la belleza de la piel.

Cuantas semillas tiene una granada? Está probado que el promedio de las granadas tiene 613, una por cada mitzvá. Al final de esta parashá recibimos la mitzvá de los tzitzit, donde acostumbramos a atar nudos que suman 613.
   
Aprovechamos que en esta época hay granadas en el mercado para elegir la receta de una rica ensalada de berenjena con semillas de granada.

Hace un año: Bagels de Montreal
Hace dos años: Jalá con Miel



Berenjenas con semillas de granada

Adaptado de “Jerusalem” por Yotam Ottolenghi y Sami Tamimi 

Las semillas de granada le dan un toque crocante y dulce a esta ensalada. La receta original incluye tehina como salsa aparte, pero me gusta como queda agregada a la mezcla con la berenjena.

4 porciones

Pinchar las berenjenas con un cuchillo de punta en varios lados.
Asar las berenjenas sobre hornallas a gas, en el grill del horno, o a la parrilla hasta que la piel quede bien quemada, y la pulpa de las berenjenas bien blanda. 
En el grill del horno lleva una hora, dándolas vuelta cada 20 minutos

4 berenjenas (1,5 kg)

Enfriar las berenjenas hasta que estén tibias.

Cortar cada berenjena a la mitad, retirar la pulpa con una cuchara y poner en un bols

Agregar y pisar la mezcla con un tenedor
2 dientes ajo molidos
Ralladura de un limón
Jugo de 1 limón
1 cucharada pasta de sésamo (tahina)
½ cucharita sal

Mezclar bien y marinar por lo menos una hora.

Antes de servir agregar
2 cucharadas perejil picado
2 cucharadas menta picada
Semillas de media granada grande (1/2 taza)


jueves, 23 de mayo de 2013

Beahalotjá - Sándwich o emparedado?

Esta semana leemos la porción semanal Beahalotjá, traducido como "Cuando encendieres", que comienza instruyendo la forma de encender las luminarias del candelabro en el Mishkan, y continua con otras enseñanzas asociadas al ritual.

Como tenemos una debilidad especial por todo lo relacionado con la Hagdá de Pesaj, nos llamó la atención una mitzvá que aparece en esta parashá y es parte del texto tradicional de la Hagadá de Pésaj: 

“Sobre matzot y hierbas amargas lo comerán (al sacrificio de Pésaj)” (Bamidbar/Números 9:11)
Una Noche de Libertad - La Hagadá Latina para la Familia


En el Séder preparamos un sándwich con matzá, maror y jaróset, recordando la costumbre de Hilel, inventor del sándwich. Comer el sándwich esta noche nos recuerda que la vida combina momentos de sufrimiento (maror) y de alivio (matzá), de eslavitud y libertad.
  
La nobleza británica nos dio la palabra para “sándwich”, inventada por John Montague apodado “Jemmy Twitcher”, un jugador empedernido en la corte de Jorge III (1801-1820). Fue famoso por pasar día y noche en las mesas de juego y pedirle a su sirviente que le trajera pedazos de carne entre rodajas de pan, para poder seguir jugando sin perder el tiempo. No pasó mucho tiempo y la combinación de pan y carne fue llamada el sándwich, porque “Jemmy” era en realidad el cuarto Conde de Sándwich.

En el siglo XX las personas que revivieron el idioma hebreo se afanaron en inventar una palabra para el sándwich. Primero sugirieron que se llamara un “Hilelit,” por Hilel, presidente del Sanedrín, al igual que el “sándwich” inglés fue nombrado por un personaje ilustre. Más adelante se decidieron por “karij” que se deriva del verbo que describe el sándwich originario de Hilel – “Korej”. Hoy la mayoría de los israelíes lo llaman “sándwich” un término tomado del inglés.  ( Una Noche de Libertad - La Hagadá Latina para la Familia)
  
No estamos en Pésaj, así que podemos hacer un sándwich con un buen pan para comer en casa o llevar al trabajo, recordando al Conde Hilel Sándwich (alias "El Korej").



Hace un año: Sopa de Ajos Puerros  y Cebollas - recuerdos de Egipto

Hace dos años: Maravillosa, milagrosa Sopa de Gallina


Sándwich de queso brie y rúcula


 1 porción
  
Tostar
2 rodajas de pan multicereal, integral, o centeno

Untar con
1 cucharadas mostaza 

Rellenar con
4 triángulos de queso brie
Un manojo de hojas de rúcula frescas
2 tomates cherry rebanados

Cortar en 2 triángulos o cuadrados y servir.
O envolver en papel manteca para llevar como almuerzo al trabajo.



domingo, 12 de mayo de 2013

Naso y Shavuot - Mousse de ricota y salmón


Esta semana coinciden la parasha Naso y la  festividad de Shavuot que tradicionalmente celebramos estudiando y comiendo alimentos preparados con productos lácteos.  

¿Por qué comemos queso en Shavuot? Hay muchas explicaciones y pueden ver un resumen de varias de las interpretaciones aquí.

(Helen): Esta semana sigo de viaje en Ottawa. De ahí la sugerencia de este mousse de ricota con dos tipos de salmón. Aunque no tengan acceso al famoso salmón “sockeye” (rojo) canadiense, vale la pena probarlo.

(David): Hoy 12 de Mayo llegué a Santiago de Chile, donde es el Día de la Madre (igual que en Uruguay y Canadá). Otro motivo para proponer un mousse de salmón para este día es el recuerdo de uno parecido que preparaba mi mamá. Como no me dá el coraje para pedir el uso de la cocina en el hotel, ordené un rico salmón a la plancha y helado de leche para el postre.

Así que estén donde esten, esta semana acerquense al Monte de Sinai, reciban la Torá, preparen su alimento para el espíritu y luego buen-provecho!

Jag sameaj
 




Hace un año: Calabaza al queso de cabra

Hace dos años: Matzot de aceite de oliva




 

 Mousse de dos salmones

6 porciones

Poner en un recipiente que pueda ir al microondas 
y cocinar tapado 2 – 3 minutos.
(También se puede cocinar al vapor.)

300 gr salmón fresco (o congelado)
Jugo medio limón
1 cucharita eneldo

Enfriar y desmenuzar.
Reservar


En un bols chico disolver
10 gr (1 sobre) sobre gelatina sin sabor
¼ taza agua hirviendo

Dejar enfriar un poco mientras preparamos la mezcla de salmones.



Mezclar bien (puede ser en la procesadora)
El salmón cocido
200 gr salmón ahumado
100 gr ricota
100 ml yogurt natural
Jugo de 1 limón
1 cucharada cebolla rallada fina
1 cucharada puré tomates concentrado
½ cucharita pimentón
Salsa Tabasco o similar – a gusto
Agregar
La gelatina disuelta

Poner en un molde aceitado, o en moldes individuales.
Enfriar por lo menos 2 horas y luego desmoldar.

Se puede hacer sin gelatina y usarlo como dip, o servir en fuentes individuales sin desmoldar.


martes, 7 de mayo de 2013

Bamidbar - ensalada crocante

Esta semana comenzamos la lectura del cuarto libro de la Torá: sefer Bamidbar o libro de Números.

Para entender la diferencia en el nombre, recurrimos a la moderna fuente rabínica Wikipedia: Números (del griego Ἀριθμοί, Arithmoi; hebreo: במדבר, Bəmidbar, "En el desierto")

Mientras que en hebreo estamos en el desierto realizando un censo del pueblo, en griego estamos haciendo cuentas y sumando gente. En la visión griega, partimos de los individuos, los sumamos y llegamos a la totalidad. En la visión hebrea, el pueblo está en el desierto y describimos como se compone. Es que en este momento ya somos un pueblo, conformado por tribus, cada una con sus familias e individuos.

Sin querer hacerle competencia a los colegas Ariel y Renata de AtzagatHashavúa, ni querer traspasar ningún límite, vamos a hacer una analogía infantil. En nuestro cuento, el pueblo nace en un coliflor o en una granada, y no en un repollo como los niños. Ese coliflor se compone de tribus y familias, donde cada una de ellas es una flor; y la granada se compone de racimos de semillas muy dulces.


Nuestra ensalada quiere ser crocante y dulce como el pueblo que contamos al salir al desierto.


Este shabat los autores del blog estamos a la distancia - David en Montevideo y Helen en Ottawa (por eso una receta con toque canadiense de jarabe de maple). 









Hace un año: Shakshuka del desierto

Hace dos años:  Hummus hecho en casa

Ensalada crocante de coliflor asado y avellanas

Adaptado de “Jerusalem” por Yotam Ottolenghi y Sami Tamimi. Receta inspirada en la chef australiana Karen Martini. El coliflor asado tiene un gusto y una textura totalmente diferente a la verdura hervida - crocante y caramelizado queda espectacular.



4 porciones
Calentar el horno a 250 oC

Mientras el horno se calienta, tostar por 5 – 10 minutos – cuidando que no se quemen.

5 cucharadas (30 gr) avellanas
Enfriar, picar grueso y reservar.


Separar en ramitos de flores chicos

1 cabeza de coliflor (aprox. 600 gr)  
Poner en una asadera de horno y mezclar con
3 cucharadas aceite oliva virgen extra
Sal
Pimienta negra molida

Hornear en la parte de arriba del horno hasta que estén crocantes y doradas (30 minutos).
Poner en un bols a enfriar.

Mezclar
2 cucharadas de aceite oliva virgen extra
1 cucharada de vinagre de jerez
1 ½ cucharita de jarabe de maple (o miel)
Pizca de canela molida
Pizca de pimienta de Jamaica molida

Agregar y mezclar bien
El coliflor asado
Las avellanas picadas
1 rama de apio picada en rodajas finas
1/3 taza perejil picado grueso
 
Espolvorear con
 La mitad de semillas de una granada

Servir a temperatura ambiente.