martes, 15 de noviembre de 2016

Vaiera - remolachas asadas con azafrán y almendras

Esta semana leemos Vaierá: "Y se apareció". Al principio de esta parashá Dios se aparece a Abraham y este encuentro se interrumpe al acercarse tres visitantes (que luego resultan ser ángeles).
Abraham los recibe ofreciendoles descanso, bebida y comida. (la receta de la jalá con la que los convida está acá)
La escena comienza con Abraham en un nivel más bajo que sus invitados (sentado) y termina con Abraham un poco más alto que los ángeles (de pie).
Y se le apareció el Eterno junto a Eloné Mamré, y él (Abraham) estaba sentado a la puerta de su tienda, al calor del día. Y alzó sus ojos ....
y él quedó de pie, sobre ellos,
Los rabinos consideran esto una muestra de ascenso espiritual, resultante de la hospitalidad que Abraham muestra con extraños (hajnasat orjim), una mitzvá que el Talmud dice que es "más importante que dar la bienvenida a la presencia divina."  Recibir invitados nos eleva. Entonces nos preguntamos: ¿Qué podemos hacer para recibir invitados para que se sientan como ángeles?  
Remolachas y almendras sobre el aderezo con azafrán

La receta de esta semana es otra de las recetas fantásticas de Ottolenghi. La combinación de sabores, colores y texturas queda espectacular. La hice aprovechando las remolachas de la canasta de PuroOrgánico, azafrán español y albahaca del jardín. La probamos en casa en una cena de entre semana y decidimos que teníamos que compartir esta receta Divina - como Abraham con sus visitantes.

Ensalada de remolachas asadas con azafrán y almendras
Adaptado de Yotam Ottolenghi   
Calentar el horno a 200°C

Paso 1: En una asadera de horno poner
1 kg de remolachas enteras y con cáscara (dejando un poc de los cabos de los tallos)
1 cabeza de ajo entera a la que le cortamos la parte de arriba

Rociar con aceite de oliva.
Tapar con papel aluminio, apretando en los  bordes para que quede hermético.

Hornear por 1 hora, hasta que las remolachas estén blandas.
Retirar del horno y dejar enfriar.  Se pueden guardar de un día para el otro en la heladera.

Paso 2: Preparar el aderezo:

Poner a remojar
1 cucharada agua hirviendo
1 cucharita hebras de azafrán

En un bols chico mezclar
La pulpa de la cabeza de ajo (apretar los dientes de ajo hasta que sale la pulpa asada)
El azafrán con su agua de remojo
Jugo de medio limón
Ralladura de media naranja
½ taza yogurt natural (sin azúcar ni edulcorante)
Pizca de sal

Paso 3: Preparar las almendras

En un sartén chico calentar
1 cucharada aceite oliva

Agregar y tostar revolviendo
⅓ taza almendras fileteadas

Agregar
¼ cucharita pimienta cayena

Agregar
Jugo de ½ naranja

Dejar sobre el fuego revolviendo hasta que el jugo se evapora.

Paso 4: Armar la ensalada:

En una fuente o plato hondo poner el aderezo de azafrán
Poner por encima las remolachas peladas y cortadas en cubos (sin tapar del todo el aderezo)
Espolvorear con las almendras tostadas
Espolvorear con hojas de albahaca picada



jueves, 3 de noviembre de 2016

Noaj - torre de vegetales de Babel

Después del diluvio y la historia del arca de Noaj, leemos que la humanidad habla la misma lengua y construye la torre de Babel lo cual no es muy del agrado del Creador:
Y era toda la tierra de una misma lengua y de unas mismas palabras. 
Y dijo el Eterno   …….. ahora pues, descendamos y confundamos allí su lengua, para que no entienda cada uno el lenguaje de su compañero (Bereshit / Génesis 11:1-6)
¿Cual era el problema? La mayoría de los analistas del texto se focalizan en la construcción de la torre de Babel.  Pero el rabino Naftali Zvi Yehuda Berlin (Netziv) explica que el problema es otro.  Que todos hablen “una misma lengua” lleva a rechazar a cualquiera que no piensa como ellos.  No podían tolerar a nadie que fuera diferente. (Netziv, Ha’amek Davar Genesis 11:1)
Si todos hablan las mismas palabras y piensan lo mismo, no hay lugar para el individuo y la creatividad.  Lo que está en juego acá es la singularidad e individualidad del ser humano. Y esto es lo que es protegido.

En homenaje a esta defensa de la diversidad, unas torres con muchos vegetales bien diferentes y coloridos.



Torre de vegetales
Para esta receta se precisan rodajas de vegetales asadas al horno.  Se pueden usar zapallitos, zucchinis, berengenas, tomates, boniatos, papa, nabo.  La parte que requeiere de más paciencia es cocinar las rodajas, pero se puede hacer con anticipación. Quedan unas torres muy lindas y divertidas como plato vegetariano.

Para preparar los vegetales:
Calentar el horno a 250°C

Poner en asaderas con papel siliconado aceitado las rodajas de las verduras cortadas bien finas separadas.
Espolvorear con sal y pimienta.
Rociar con aceite de oliva.

Hornear unos 30 minutos hasta que las verduras estén doradas y cocidas.
Las rodajas ocupan mucho lugar, por lo que se precisan varias asaderas y paciencia para asar todas las rodajas.  Este paso se puede hacer con anticipación.

Para hacer las torres:
Calentar el horno a 180°C

En una fuente de horno armar torres poniendo las rodajas de vegetales asados una sobre otra, intercalando los diferentes vegetales.
Cada 2 - 3 rodajas, agregar una cucharada de queso tipo gruyere, gouda rayado.
El queso hace de cemento de las torres para que no se caigan :-)

Al final espolvorear con 1 cucharada de queso parmesano rallado.

Hornear 15 minutos hasta que el queso se derrita.
Servir con tomates confitados.
Se pueden hacer con anticipación y servir a temperatura ambiente.

Cantidades para 3 torres de babel:
1 Tomate - 200 gr - 6 rodajas
1 Zapallito - 200 gr - 8 rodajas
1 Boniato - 250 gr - 10 rodajas
1 Papa - 250 gr - 12 rodajas
50 gr queso gruyere rallado grueso
30 gr queso parmesano rallado

Tomates confitados
Calentar el horno a 150°C

Poner en una asadera de horno con papel siliconado:
500 gr tomates cherry cortados al medio (con la parte cortada para arriba)

Rociar con:
sal
pimienta
1 - 2 cucharadas azúcar rubia
3 - 4 cucharadas aceite oliva
Ramas de tomillo fresco

Hornear por 2 - 3 horas hasta que los tomates se deshidraten.
Guardar en un frasco en la heladera.
Se puede usar en ensaladas, pasta.