jueves, 17 de marzo de 2016

Vaikra - limón, oliva y sal - ofrendas del alma

El shabat de la semana pasada lo recibimos en Paysandú, acompañando a la querida familia Fremd y todos los amigos que llegaron para poder unirse en un abrazo familiar y comunitario. Así como leo la Torá cada shabat en la NCI, tambíen tuve el privilegio de poder leer algunas porciones de parashat Pekudei junto al Rav Spitz, Marcos y dos jovenes yemenitas que nos deleitaron con su pronunciación y canto tan especial. En esa jornada tan conmovedora, la Torá logró ayudarnos a que la tragedia duela diferente. Como bien me dijo el Rav "hazorim bedima, berina iktzoru (los que siembran con lágrimas, cosecharan con alegría)."

Gracias a las palabras de Torá, logramos acercarnos entre nosotros y a la familia de David Fremd z"l

Antes de salir para la marcha (la marcha en la que el silencio gritó y nos hizo llorar), comenzamos la lectura de esta semana con el tercer libro de la Torá: Vaikra (Levítico). Los primeros capítulos nos detallan las diferentes ofrendas usadas para acercarse al Creador: los korbanot. Usualmente es traducido como sacrificio, pero proviene de la raíz hebrea para cercanía. De esta forma podemos pensar en estas ofrendas como una tecnología espiritual para crear cercanía, y así tocar lo divino (o tal vez la comunidad).


El primer capítulo que describe las ofrendas de animales, dice "Cuando alguno de vosotros (adam) ofreciere un sacrificio", pero en el segundo capítulo leemos:
"Y cuando alguna persona (nefesh) alma ofreciere sacrificio de ofrenda vegetal al Eterno, de flor de harina de trigo será su ofrenda. Y derramara aceite sobre ella, y pondrá sobre ella aceites aromáticos;" (Vaikra / Levítico 2:1)

¿Por qué “alma”? Rabbi Isaac enseña que para el Creador la persona pobre, que trae una ofrenda de harina, es como si estuviera ofreciendo su propia alma. (TB Menajot 104b)

La receta de esta semana se inspira en estas ofrendas del alma, con harina, aceite de oliva y el aroma del limón.  Y también con sal, ya que leemos:
"Y todas tus ofrendas vegetales sazonarás con sal; y no dejarás que falte de tu ofrenda vegetal la sal del pacto de tu Dios; sobre toda ofrenda vegetal tuya ofrecerás sal." (Vaikra / Levítico 2:13)

La Torá nos enseña que la sal, utilizada con moderación, puede ser fuente de bendición.




Pasta con zucchini y limón
Adaptado de TastingTable.  Esta receta tiene una combinación increíble de buena pasta, montón de verduras, aromático del limón, las hierbas frescas y el aceite de oliva, sal y umami del queso parmesano, y un toque picante y de color de un ají rojo.  

3 porciones
Tiempo: 30 minutos

Cortar al medio y luego en rodajas finas

  • 3 zucchinis

Calentar un sartén grande y agregar

  • 3 cucharadas aceite oliva virgen extra

Agregar los zucchinis y saltear sin mover demasiado hasta que estén bien dorados de todos lados.
Lleva un rato, pero vale la pena tomarse el tiempo para que los zucchinis se cocinen y agarren un buen color dorado oscuro.

Mientras los zucchinis se cocinan:

  • Poner una olla mediana con agua y sal (optativo) a calentar.

Rallar

  • la piel de 1 limón

Picar 3/4 taza de una mezcla de hierbas frescas. Estan son las que usé que tenenemos en el jardín:

  • menta
  • perejil
  • orégano

Picar

  • 1 ají rojo picante en tiritas finitas
  • 6 dientes de ajo en rodajas finitas

Rallar

  • 1/2 taza queso parmesano

Mientras hacemos todo esto los zucchinis se fueron dorando en la sartén y el agua hirvió.
Agregar al agua

  • 300 gr de fetuchines secos

Mover frecuentemente la pasta para que se tape completamente de agua y no se pegue.
No es necesario agregar aceite (el aceite va a flotar y no va a servir para que la pasta no se pegue).
Tampoco es necesario usar una olla grande de agua - para que no se peguen alcanza con revolver bastante al principio. (si quieren leer más sobre como cocinar pasta les recomiendo Tips for Better/Easier Pasta  de J. KENJI LÓPEZ-ALT)

Mientras la pasta se cocina, agregar a los zucchinis.

  • El ají picante picado y los ajos y dejar cocinar unos minutos.
  • Agregar las hierbas y revolver bien. 

Cuando la pasta está pronta, agregar a la sartén:

  • la ralladura de limón
  • la pasta cocida
  • 1/2 taza del agua de la cocción de la pasta
  • 1/2 taza queso parmesano rallado

Mezclar bien.
Terminar con

  • un chorrito de aceite de oliva virgen extra
  • pimienta negra molida

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