lunes, 25 de julio de 2011

Masei

Esta es la última parashá de libro de Números. Comienza con una revisión del itinerario de los israelitas desde Egipto hasta las orillas del río Jordán desde donde se divisa la Tierra Prometida.  Están por llegar al final del camino del éxodo desde Egipto para comenzar una nueva etapa de asentamiento y construcción..



Al final del capítulo 33 Dios le dice a Moshé que si no apartan a quienes están en su camino, entonces éstos se convertirán en  “aguijones en vuestros ojos y espinas en vuestros costados” Números 33:55 ¿Cómo entender esta advertencia?



Una forma de interpretarla es como un consejo cuando estamos concretando planes y desarrollando nuestro camino. Tenemos que tener cuidado de no dejar que se interponga aquello que nos impide cumplir con lo que queremos realizar. Pueden ser costumbres que nos cuesta cambiar, la pereza de levantarnos temprano que nos impide ir al gimnasio, el miedo a lo nuevo o lo diferente que nos tira para atrás. Si no los enfrentamos se pueden transformar en espinas molestas. De ahí el consejo de apartarlos.



Esta semana ya aparecieron los primeros alcauciles. ¡Que el trabajo de retirar las hojas espinosas, duras y puntiagudas no nos impida disfrutarlos!


Alcauciles con salsa de miel y mostaza

Lavar 6 alcauciles grandes
Cortar los tallos dejando una base chata.   
Con un cuchillo bien afilado cortar el tercio superior.  
Retirar las hojas duras de afuera del alcaucil.   
Con una tijera cortar las puntas pinchudas del resto de la hojas.
Poner en una olla con agua hirviendo.  Hervir 40 – 45 minutos.  Se sabe cuando están prontos cuando se puede retirar una hoja con facilidad.  Enfriar dados vuelta sobre una rejilla.
Servir acompañados con la salsa.

Salsa miel y mostaza
Mezclar
2 cucharadas vinagre de manzana
1 cta miel
1 cta mostaza tipo Dijon
Sal, pimienta
Agregar batiendo
6 cucharadas aceite oliva

lunes, 18 de julio de 2011

Matot - brochetas de verduras, quesos y frutas

Esta parashá, como muchas otras, toma su nombre del primer versículo de la parashá: “Habló Moshé a los jefes de las tribus (matot) de los hijos de Israel..” (Números 30:2). Las tribus de Israel se preparan para entrar a la tierra de Israel y comenzar el período de asentamiento.
La Rabina Silvina Chemen en su libro Torá y Encuentro (Comunidad Bet El, 2009) reflexiona sobre dos palabras en ivrit que se usan para designar a tribus: matot y shvatim. Maté: palo / bastón y shevet: rama, brote, vástago. Ambas son usadas como símbolos de conducción, poder, y milagros. En esta parashá, a diferencia de ocasiones anteriores, se usa la palabra matot. Luego de 40 años en el desierto, las tribus ya están consolidadas y organizadas para cada una tomar su lugar en la tierra de Israel. Cada una con su carácter e identidad – se parecen más a la madera de un tronco que a una rama flexible y seguramente por eso el uso de “matot”. Cuando alguna de las tribus decide separarse, como lo hacen las tribus de Gad y Menashé (Números 32:5), que prefieren quedarse del otro lado del río Jordán, esto puede ser un riesgo. El riesgo consiste en que la tribu /shevet se olvide del tronco que le dio origen.
Pero, como explica el Rav Pinchas Peli en Torah Today, Gad y Menashé le hacen saber a Moshé que esa no es su intención y se ofrecen a ser jalutzim (Números 32:17) en la conquista de la tierra junto con las otras tribus. Es que si bien eligen su propio camino y se quedan del otro lado, mantienen el compromiso y sus vínculos con todo el pueblo de Israel. Y es entonces que Moshé acepta su decisión y los considera “liberados para con el Eterno y para con Israel” (Números 32:22).
Cuando los vástagos se separan, es un riesgo. Pero, al igual que Moshé, son riesgos que hay que aceptar, en la seguridad que al igual que Gad y Menashé no van a olvidar sus orígenes.
Esta semana coincide con el viaje de nuestro hijo Dan a Israel. Hoy embarcó para unirse a su hermana Iael y disfrutar de unas semanas de vacaciones con familia y amigos. Unos allá, otros acá, pero siempre unidos!

Inspirada en palos y ramas, para la receta de esta semana elegí unas brochetas - matot de verduras, quesos y frutas, frescas y coloridas.


Brochetas caprese
Cortar a la mitad
500 gr tomates cherry
250 gr mozzarella en bolitas chicas
Intercalar en palitos de brocheta de 8 cm con
Hojas de albahaca
Antes de servir
Salpimentar
Rociar con gotas de aceite de oliva
Brochetas de frutas
Cortar en cubos chicos o bolitas frutas de estación, como por ejemplo:
Frutillas
Manzanas
Gajos mandarinas
Ananá
Melón
Uvas

Intercalar en palitos de brocheta.
Servir con salsa de chocolate tibia

Salsa de chocolate
Derretir al baño maría o en el microondas
100 gr chocolate amargo buena calidad
Agregar y mezclar
¼ taza café
1 cucharita azúcar
2 cucharadas licor naranja o similar


domingo, 10 de julio de 2011

Pinjas

En esta parashá hay muchos nombres que generan muchos comentarios de nuestros sabios. Uno de ellos es el nombre de Dios.  Cuando Moshé le pide a Dios que elija un sucesor para liderar el pueblo (ya que él no podrá acompañarlos al otro lado del Jordán), se le dirige como “Elohai ha-rujot” - fuente de alientos (Números 27:16). Los rabinos en Midrash Ba-Midbar Rabbah preguntan por qué Moisés usa la palabra “rujot”, en plural, en lugar de “ruaj”. El midrash explica que si bien en una multitud las personas parecen todas iguales, esta similitud es solo superficial. Cada persona es un individuo con su propia apariencia física, personalidad, temperamento.  De esta forma Moisés, ruega que el líder que sea elegido tenga la capacidad de ver a cada persona como individuo dentro de la multitud de la comunidad (Rabino Bradley Shavit Artson). Cada persona es única y diferente. Algo para recordar cuando nos relacionamos en familia, con amigos, en comunidad.

La receta de esta semana es de granola, una mezcla de cereales, frutos secos, semillas, condimentos.  Algunos van enteros y fácilmente los podemos ver (avena, sésamo), otros los picamos y si bien pierden la forma, los podemos identificar (nueces, almendras), y otros se funden en la mezcla y pasan totalmente desapercibidos (canela). En esa multitud de partículas  tostadas y crujientes  que es la granola, tenemos diversos ingredientes cada uno con su aporte individual. Y si nos olvidamos de alguno la granola ya no es la misma.


Granola frutada a la oliva
En esta receta se puede variar el tipo de frutos secos y semillas de acuerdo al gusto y disponibilidad. Ideal para un buen desayuno con leche o yogurt, o sobre frutas frescas y/o helado para un postre delicioso.

En un bols grande mezclar:
3 ½ taza (400 gr) avena tradicional no-instantánea (se puede sustituir por copos de maíz ó arroz)
1 taza nueces picadas
1 taza coco rallado
1 taza almendras fileteadas o picadas
½ taza semillas de girasol o de zapallo
½ taza semillas lino molidas
1/2 taza semillas de sésamo integral
1 cta. canela
1 cta. cardamomo

Por separado mezclar:
1/2 taza aceite oliva 
1/2 taza miel

Incorporar a la mezcla de las semillas y revolver bien.

Poner la mezcla en 2 asaderas grandes. 
Hornear en horno bajo, revolviendo cada 10 – 15 minutos hasta que se dore (45 minutos). 
Enfriar.

Agregar:
1 taza de frutos secos (pasas de uva, arándanos, damascos - higos picados, etc)

Conservar en frascos bien tapados.  Rinde 8 tazas.

lunes, 4 de julio de 2011

Balak




Esta parashá cuenta la historia de Balak, Rey de Moav que contrata al profeta pagano Balaam para maldecir a los israelitas. Pero Dios interviene de tal forma que Balaam solo puede bendecir.

Balaam mira hacia el desierto y al ver a Israel acampando formando una hermosa comunidad, los bendice. Usa palabras que conocemos muy bien ya que las pronunciamos cada vez que entramos a la sinagoga “Ma tovu ohaleja Iaakov, mishkenoteja Israel - ¡Cuán bellas son tus tiendas, oh Jacob, tus moradas, pueblo de Israel! “ (Números 24:5).


El Rabino Dr Reuven Hammer en su comentario del Sidur “Or Hadash” comenta: estas palabras son apropiadas para recitar cuando entramos a la sinagoga, ya que los Sabios interpretaron la palabra “ohaleja” “tus tiendas” como las sinagogas y casas de estudio. Y por otro lado el Talmud basa sus requerimientos de respeto de privacidad en este verso, explicando que Balaam, bendijo a las tiendas de Iaakov, porque estaban dispuestas de tal forma que una familia no podía ver dentro de las otras carpas, mostrando respeto por la privacidad personal.


El comentario publicado esta semana en el blog de
Temple Beth Shalom me hizo preguntarme ¿cómo nos vería Balaam ahora a nosotros? Por un lado estamos encerrados en “tiendas” con muros cada vez más altos, rejas y barreras; y sin embargo, al mismo tiempo abrimos nuestro mundo privado a través de internet, Facebook, Twitter.

El desafío es como crear una comunidad/casa como “las tiendas de Iaakov”, que mire fuera de los muros y que que merezca ser bendecida.
Para la receta de esta semana con David elegimos crepes. Los dobleces de los crepes nos hacen acordar a las orejas de las carpas. En su fuente, todos ordenaditos como las tiendas en un campamento, y con su relleno “privado”.



Crepes de espinaca
Masa crepes
Licuar
3 yemas
2 tazas harina
2 tazas agua Salus con gas
Sal, pimienta
Dejar reposar por lo menos una hora.
Cocinar los crepes (12) en una sartén chica enmantecada a fuego mediano.

Relleno para 12 unidades
Lavar
Hojas de una atado de acelga (750 gr)
Hojas de un atado de espinaca (350 gr).

Escurrir las hojas y cocinar en el microondas en un bols de plástico tapado, 2 - 3 minutos (dependiendo del tamaño del bols y potencia del microondas).
Enfriar las hojas cocidas sobre un colador.
Escurrir apretando con las manos para sacar toda el agua.

Picar las hojas.

Saltar
3 cebollas de verdeo ó 2 puerros picados (parte blanca y verde).
2 cucharadas aceite de oliva

En un bols grande, rallar
300 gr. queso tipo Fontina (Dambo, Gouda, Emmental, Colonia Oriental)

Agregar y mezclar bien
Las cebollas / puerros y las espinacas/acelga picadas.
½ taza perejil picado
Nuez moscada a gusto
Pimienta negra a gusto

Para armar los crepes:
Distribuir 6 crepes sobre mesada de la cocina (esto facilita la distribución uniforme del relleno).
Poner una cucharada colmada de relleno en la parte de abajo a la izquierda del crepe.
Doblar la parte de arriba sobre la de abajo y luego la parte de la derecha sobre la izquierda.
De esta forma se puede hacer un crepe con mucho relleno, minimizando la posbilidad que se rompa.

Poner en una asadera aceitada.

En este momento se pueden guardar en la heladera, o en el freezer.


Para servir
Cubrir los crepes con
250 ml crema doble
½ taza de almendras fileteadas (opcional)

Calentar tapado en horno 200ºC 20 - 30 minutos.